Cómo curar la culebrilla: síntomas y tratamiento

Es una dolorosa erupción cutánea provocada por el virus Herpes Zóster. Qué es, cuáles son los síntomas y cómo se cura la culebrilla.

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Suele ser muy común escuchar gente que manifiesta un dolor punzante en una zona del cuerpo que, en general, se encuentra enrojecida. Esta afección se diagnostica como Herpes Zóster, conocida popularmente como "culebrilla" por su lesión de forma alargada tipo serpiente.  Cómo curar la culebrilla, qué es, cuáles son los síntomas y por qué se activa con el estrés.

Es importante conocer esta enfermedad que muchos asocian la brujería, el mal de ojos y otros mitos que pueden agravar la evolución de la culebrilla. La información científica sobre cómo se transmite, su forma de contagio y su tratamiento debe ser tu mejor aliada para cuidar tu salud y la de tu familia.

culebrilla fotos
¿Culebrilla por estrés? Sí y no: cuando el sistema inmunitario de debilita. el virus puede activarse.

Qué es la culebrilla

La culebrilla (shingles, en inglés) es una enfermedad rodeada de muchos mitos, por lo cual es clave su definición médica. Es una dolorosa erupción cutánea que tiene tratamiento y hasta vacuna. Afecta a casi 1 de cada 3 personas en algún momento de su vida.

Se trata de una erupción en la piel que suele manifestarse en la mitad del cuerpo cerca de la cintura o en la cara. También, aunque menos frecuentemente, puede presentarse en otras partes del cuerpo como las piernas, el torso y los brazos.

Según el National Institute of Neurological Disorders and Stroke, es la reactivación de una infección viral en los nervios de la piel que causa dolor, ardor o una sensación de hormigueo. También puede provocar picazón y ampollas en la piel inervada por el nervio afectado.

¿Por qué se asocia la culebrilla con la varicela? Porque es causada por el virus varicela zóster o VZV. Es decir, el mismo virus. Lo que ocurre es que, cuando desaparecen las manchas rojas y granitos que pican, el virus permanece en un estado latente en nuestras células nerviosas.

Ante alguna situación en particular, como un cuadro de estrés, puede volver a activarse porque está siempre listo para atacar nuevamente. Esta segunda erupción del virus de la varicela se denomina culebrilla o herpes zóster.

Cómo curar la culebrilla

Lo primero que debes saber es que la culebrilla no se cura. Sólo se pueden aliviar los síntomas con diferentes medicamentos que debe recetar un médico.

El virus permanece siempre en el organismo, aunque puede estar dormido, lo que no presenta síntomas ni afecciones de ningún tipo. El dolor que causa la culebrilla puede durar desde semanas, meses y hasta años, aunque ya hayan sanado en la piel la erupción, ardor o ampollas.

Es clave entender que no se puede desarrollar culebrilla si no tuvimos una exposición anterior a la varicela. Justamente, solo podemos tener la enfermedad cuando un desencadenante desconocido hace que el virus se active

Culebrilla: tratamiento

Ante la presencia de estos síntomas de culebrilla, lo más importante es recurrir al médico. Una vez diagnosticada la afección, el especialista puede recetar pomadas o lociones para la piel, sólo si no hay ampollas.

Al pasarte estos tópicos por la zona afectada, el malestar disminuirá. En algunos casos, los médicos recomiendan la ingesta de analgésicos vía oral para aliviar el dolor y antifebril, si fuera necesario. Hay remedios caseros para la culebrilla que han pasado de generación en generación, pero en general son recursos que solo brindan alivio a la sintomatología.

Si tienes culebrilla en la cara, consulta a un dermatólogo antes de ponerte cualquier tipo de crema.

Vitaminas para la culebrilla

Muchas veces los médicos recomiendan tomar vitaminas del grupo B para la culebrilla. Se prescribe este suplemento cuando el trastorno conlleva una degeneración o lesión de una parte de las células del sistema nervioso.

Está probado que las vitaminas B12, B6 y B1 participan en el proceso de regeneración del nervio lesionado por el virus, por lo que colaboran con la recuperación. Si bien se pueden ingerir a través de los alimentos, uno puede asegurarse un buena dosis si el médico lo prescribe.

La vitamina B brinda cierta prevención respecto a uno de los efectos secundarios más molestos del herpes zóster, que es la neuralgia postherpetica, que es un dolor que persiste una vez el herpes ha desaparecido

¿La culebrilla se cura?

La enfermedad es incurable y, si tiene un nivel de estrés muy alto y tuviste varicela, es probable que la adquieras en algún momento tu vida. ¿Por qué? Porque, como toda afección viral, se adjudica a un organismo bajo en defensas: es decir, un sistema inmunitario débil favorece la acción de cualquier virus latente.

La culebrilla es incurable porque el Virus Zóster está latente en el organismo en todas las personas que sufrieron varicela. El virus continúa dormido en las células nerviosas hasta que el estrés lo despierta y los síntomas se vuelven muy dolorosos.

El virus de la culebrilla

La “culebrilla” es una infección viral que ocasiona un sarpullido muy doloroso que puede durar varios meses. A su vez, a largo plazo, también causa dolor neuropático (en los nervios de la zona afectada)

Los especialistas estiman que una de cada cuatro personas tendrá al menos un episodio de herpes zóster durante su vida. Todos los que tuvimos varicela cuando éramos niños, somos propensos a activar esta enfermedad.

Culebrilla: síntomas

Los primeros síntomas que se pueden observar es enrojecimiento, ardor y un dolor punzante en la zona afectada. También puede presentarse un hormigueo y picazón, generalmente en una distribución parecida a una banda o cinta ancha en un lado del cuerpo, como por ejemplo alrededor de la cintura, el pecho, el estómago o la espalda.

Luego, una o dos semanas más tarde, se presenta la erupción, que a veces está acompañada de ampollas.

Entre una semana y 10 días después, las ampollas se secan y forman una costra. Después de un par de semanas, las costras sanan.

Además de los síntomas de la culebrilla más frecuentes, pueden encontrarse:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Inflamación de ganglios
  • Fatiga

Los síntomas de la culebrilla incluyen ardor o dolor punzante, hormigueo o picazón, escalofríos, fiebre, dolor de cabeza, malestar estomacal y sarpullido o ampollas que se presentan en un lado del cuerpo, por lo general en la cara o alrededor de la cintura. Hay medicamentos que pueden ayudar.

Los lugares del cuerpo más afectados suelen ser:

  • Cara
  • Espalda y cervicales
  • Costados cerca de las costillas
  • Cintura en forma de cinturón
  • Tórax y abdómen

El lugar más delicado es la cara, sobre todo si es cerca del ojo, ya que puede ocasionar lesiones severas e irreversibles como heridas en la córnea, pérdida de visión y hasta ceguera.

¿La culebrilla es contagiosa?

¿Es contagiosa la culebrilla? No tendrás la enfermedad si estás en contacto con alguien que tiene culebrilla, pero sí corres riesgo de tenerla sin estás en contacto directo con el líquido de una de las ampollas. Ellas sí pueden transmitir el virus varicela-zóster. El riesgo de propagar el virus es bajo si la erupción de la culebrilla se mantiene cubierta.

Una persona con culebrilla, que contiene partículas virales activas, puede transmitir el virus a alguien que nunca haya tenido varicela o no haya sido vacunado. Pero, en ese caso, la persona desarrollará varicela, no culebrilla.

Es necesario aclarar que el contagio se da por contacto directo y no por el aire, por lo que es muy sencillo prevenir el contagio.

La mayoría de los casos de culebrilla duran de 3 a 5 semanas. Si bien la mayoría de las personas contraen culebrilla solo una vez, pero es posible tenerla en más de una oportunidad.

Culebrilla en niños

Es importante aclarar que la culebrilla no aparece si la persona no tuvo varicela antes. En los niños no es tan frecuente la culebrilla, pero sí lo es la varicela, aunque cada vez menos. Esto es así porque entre los 12 y los 15 meses de vida del niño está prevista la vacunación contra la varicela, según lo establece el Calendario de Vacunación Nacional.

Vacuna contra la culebrilla

En nuestro país está disponible desde el año 2014 la "vacuna contra la culebrilla" para prevenir la aparición de la enfermedad o disminuir sus efectos, y fue aprobada para ser usada en adultos de más de 50 años. Es recomendable que todos los adultos mayores se inmunicen.

La vacuna contra la culebrilla, que se administra en dos dosis, es una forma segura, fácil y más eficaz de prevenir la enfermedad. Su eficacia es de más del 90%. Es una terapia preventiva y no un tratamiento para quienes ya tienen culebrilla o neuralgia posherpética.

Qué es la neuralgia posherpética

En algunos casos, sobre todo en las personas mayores, los síntomas de la culebrilla duran mucho tiempo. El dolor persiste semanas o meses después de que la erupción haya sanado. Es lo que se conoce como neuralgia posherpética.

Por momentos, el dolor puede ser muy severo y provocar insomnio y depresión. No es grave pero sí muy difícil de transitar.

Para quienes buscan en Internet información y encuentran datos confusos, es importante destacar que la culebrilla no mata. No es grave. Puede tomar tiempo pero el dolor cede y se va.

Culebrilla: brujería, curandero... ¿Mito o verdad?

En muchas culturas, se asocia la culebrilla a la brujería y se trata con curanderos y con medicinas alternativas. Muchos hablan de "enfermedad espiritual" (es famoso en muchos pueblos el "tratamiento" con sapos y otros "recursos" campestres) y más de una vez escucharás a las abuelas asociarlas a la depresión o al estrés (esto último sí tiene respaldo científico).

La forma de tratar los síntomas es con diferentes medicamentos antivirales muy conocidos como:

  • Aciclovir: medicamento antiviral.
  • Valaciclovir: medicamento antiviral.
  • Loción de Calamina: loción de uso tópico. Alivia la picazón e irritación que surgen en afecciones de la piel.
  • Antifebriles: controla y baja la fiebre alta.
  • Antiinflamatorios: alivian el dolor muscular.
  • Antihistamínicos: alivian los síntomas alérgicos y actúa eliminando el prurito.
culebrilla cortar con tijera
El estrés crónico puede gatillar un cuadro de culebrilla.

Con estos datos queda bien expresado que no es necesario recurrir a una “curandera” o "bruja", como se la conoce en los barrios para que realice trabajos en tinta china o fume tabacos sobre la piel. Sólo se requiere seguir las indicaciones médicas y cumplir el tratamiento indicado.

La culebrilla se trata con medicamentos. Estos medicamentos incluyen antivirales y analgésicos (medicamentos para el dolor).

Ante cualquier duda, hay que consultar al médico. También tené en cuenta:

  • No te automediques.
  • No ingieras Aspirinas.
  • No consumas corticoides.
  • Mantené la higiene de la piel, con baños suaves sin frotarla.
  • Para aliviar la picazón, podés hacer baños con agua tibia y maicena, también refresca la piel y la suaviza.

Más información médica en este sitio.

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