Nuevas causas de infertilidad: el problema que nadie veía venir
Durante décadas, la infertilidad se explicó casi exclusivamente desde un enfoque clásico: edad avanzada, problemas hormonales evidentes o enfermedades reproductivas diagnosticables. Sin embargo, en los últimos años, médicos e investigadores comenzaron a advertir algo inquietante: cada vez más personas jóvenes, aparentemente sanas, tienen dificultades para concebir, aun cuando no presentan causas tradicionales claras.
La ciencia hoy apunta a un conjunto de factores silenciosos, acumulativos y muchas veces invisibles, que están afectando la fertilidad humana a escala global. Y lo más preocupante es que muchos de ellos forman parte de la vida cotidiana.
Un dato que encendió las alarmas
Estudios internacionales muestran una caída sostenida en la calidad reproductiva, especialmente en varones. Investigaciones publicadas en revistas médicas de alto impacto detectaron que el recuento de espermatozoides se redujo de manera significativa en las últimas décadas, un fenómeno que preocupa a organismos como la Organización Mundial de la Salud.
En mujeres, el escenario es distinto pero igualmente complejo: disminución de la reserva ovárica a edades más tempranas, ciclos irregulares sin causa aparente y mayores dificultades para lograr embarazos espontáneos.
Disruptores endocrinos: la amenaza invisible
Uno de los principales focos de atención científica son los llamados disruptores endocrinos, sustancias químicas capaces de interferir con el sistema hormonal.
Están presentes en:
Plásticos y envases de alimentos.
Cosméticos y productos de higiene.
Pesticidas y herbicidas.
Recibos térmicos y textiles tratados.
Estos compuestos pueden alterar la producción hormonal, afectar la calidad del esperma, modificar la ovulación y alterar el desarrollo reproductivo incluso antes del nacimiento. La exposición es crónica, acumulativa y, muchas veces, inevitable.
Estrés crónico y vida moderna
El estrés ya no es un factor ocasional, sino una condición permanente. Jornadas laborales extensas, hiperconectividad, falta de descanso y presión económica generan un estado de activación constante que impacta directamente sobre el eje hormonal.
El exceso de cortisol (la hormona del estrés) puede:
Inhibir la ovulación.
Alterar la producción de testosterona.
Reducir la libido.
Afectar la calidad de los gametos.
En términos reproductivos, el cuerpo interpreta el estrés crónico como un contexto hostil para la reproducción.
Alteraciones del sueño y ritmos biológicos
Dormir mal no solo afecta el ánimo o la concentración. La ciencia muestra que la falta de sueño altera la secreción de melatonina, una hormona clave para el equilibrio reproductivo.
Turnos nocturnos, pantallas hasta altas horas y cambios constantes de horario están vinculados con:
Ciclos menstruales irregulares.
Menor calidad espermática.
Alteraciones en la implantación embrionaria.
El reloj biológico cumple un rol mucho más importante en la fertilidad de lo que se creía.
Alimentación ultraprocesada y fertilidad
La dieta moderna también entró en la mira. El aumento del consumo de alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares, grasas trans y aditivos, se asocia con inflamación crónica de bajo grado.
Este tipo de inflamación puede:
Afectar la función ovárica.
Reducir la movilidad espermática.
Alterar la calidad de los óvulos.
Incrementar el riesgo de infertilidad inexplicada.
No se trata solo de peso corporal: personas delgadas también pueden presentar alteraciones metabólicas que impactan en la fertilidad.
Contaminación ambiental y calidad reproductiva
La exposición a contaminantes del aire, metales pesados y partículas finas (PM2.5) está siendo estudiada como un factor emergente en infertilidad.
Investigaciones recientes sugieren vínculos entre contaminación ambiental y menor tasa de implantación embrionaria, alteraciones hormonales y aumento del daño oxidativo en células reproductivas.
La fertilidad, cada vez más, se entiende como un reflejo de la salud ambiental.
Microplásticos: un nuevo frente de investigación
Una de las líneas más recientes y preocupantes es la presencia de microplásticos en el cuerpo humano. Estas partículas ya fueron detectadas en sangre, pulmones y tejidos, y los científicos analizan su posible impacto en el sistema reproductivo.
Aunque la evidencia aún está en desarrollo, se investiga su capacidad para transportar disruptores endocrinos, generar inflamación celular e interferir con procesos reproductivos básicos.
Por qué el problema “nadie lo veía venir”
La infertilidad moderna no suele tener una causa única. Es el resultado de múltiples factores que se potencian entre sí, avanzan en silencio y no siempre generan síntomas evidentes.
Además, muchas personas postergan la búsqueda de embarazo. Y los estudios básicos pueden dar resultados “normales”, ya que el impacto es gradual y acumulativo. Por eso, cuando aparece el diagnóstico, suele sorprender.
Hoy, los especialistas coinciden en que la fertilidad ya no puede analizarse solo desde los órganos reproductivos. Es un indicador sensible del estado general del organismo y del entorno.
La ciencia avanza hacia un enfoque integral que incluye:
Salud hormonal.
Ambiente.
Estilo de vida.
Factores psicosociales.
Exposición química y ambiental.
La infertilidad dejó de ser un problema aislado o excepcional. Se está convirtiendo en un fenómeno de salud global, influido por la forma en que vivimos, trabajamos, comemos y nos relacionamos con el entorno.
Entender estas nuevas causas no busca generar alarma, sino conciencia. Porque cuanto antes se vea el problema, más posibilidades hay de prevenirlo, abordarlo y repensar la salud reproductiva en las próximas décadas.
La importancia de elaborar la pérdida cuando un embarazo se detiene
Perder un embarazo es algo frecuente, pero no por eso menos doloroso. ¿Cómo impacta en la mujer y cómo suele llevarlo el varón?
Perder un embarazo genera un gran impacto emocional en la pareja, ya que además del embarazo se pierden las esperanzas, las expectativas, la espera de ese bebé. La pareja pierde la ilusión de ser padres, pierde a su futuro bebé.
Tanto para el hombre como para la mujer el dolor psíquico será intenso aunque, al igual que en los tratamientos de fertilidad, las mujeres expresan más el dolor y la tristeza por lo acontecido. No es menor que la mujer ponga el cuerpo y eso implica ciertos cambios físicos y hormonales para los que no estará preparada.
¿Qué emociones hay que transitar para poder elaborar bien la situación?
Es importante que la pareja reconozca la pérdida y, como en toda pérdida, deberá realizar el duelo pertinente para poder elaborar la situación. Las emociones que deberá transitar son la tristeza, la culpa, el temor a perder un próximo embarazo y a no tener más hijos, la rabia, el enojo. Es importante hacer un buen acompañamiento y diagnóstico para poder detectar posibles trastornos depresivos o trastornos de ansiedad.
¿Quedan secuelas o temores tras la pérdida de un embarazo?
Las secuelas quedarán en el caso de que la pareja no reconozca la pérdida. Es importante que puedan aceptar y dejar salir el dolor para poder hacer real esa pérdida. Hasta que no nazca un niño sano, la pareja sentirá el temor a que se vuelva a repetir la misma situación y a no lograr la maternidad/paternidad.
Muchas veces se habla de diferencias entre pérdida de un embarazo y pérdida de un hijo. ¿Es pertinente?
Creo que la diferencia radica más en el concepto de hijo como persona. Cuando uno pierde un embarazo no pierde un hijo sino a un futuro hijo que va a nacer. En la pérdida de un embarazo se pierde la ilusión de un hijo, la pérdida de un hijo implica otras cuestiones.
¿Qué consejos le darías a una mujer o una pareja que pierde un embarazo? ¿Cómo elaborar y hacer el duelo que nos prepare para volver a empezar?
El primer consejo que le daría es que pueda transitar el duelo acompañada de su pareja, ya que ambos han pasado por una situación muy dolorosa. Deberán tener paciencia y darse tiempo para recuperarse. Entender que para la sociedad este es un tema tabú y no lo asume ni lo comprende. Aceptar el dolor que genera la pérdida es clave. Desde ya que el acompañamiento psicoterapeútico es fundamental para cualquier duelo que a las personas les toque transitar.
Embriodonación: adoptar embriones, otro camino hacia el sueño de un hijo
Les pasó lo que les pasa a muchas parejas que se ven obligadas a jugarse en un consultorio el sueño de un hijo: con el correr de los años, Ana y Ariel se fueron deshaciendo en un puñado de funciones, cálculos y valores de laboratorio. Ariel pasó a ser un "factor masculino severo" (un hombre sin espermatozoides en su semen); Ana, una mujer de treinta y largos, con el reloj biológico en contra; el vínculo, un desencuentro. "No había con qué -repasa ella-. Tras años de tratamientos, la sentencia de muerte también alcanzó a mis ovarios y quedamos empatados: pareja estéril, sin otro horizonte que la adopción. Jamás imaginé que algún día estaría pujando en una sala de partos para conocer a mi hijo".
El "milagro" que describe esta pareja de Lanús se llama embriodonación y es una técnica de reproducción asistida poco promocionada pero cada vez más frecuente en el país. Una práctica que avanza regalando vida donde no la hubiera habido, pero en un marco de absoluta anarquía, sin ningún tipo de regulación del Estado.
La infertilidad es un camino difícil de transitar, que suele llevarse puesto a muchas parejas. Cuando dos personas se ven obligadas a jugarse en un consultorio el sueño de un hijo, la intimidad y el vínculo se ven afectados en múltiples formas
"La donación de embriones es una excelente opción para parejas con varios fracasos en tratamientos de fertilidad, para mujeres de más de 40 sin pareja o para matrimonios que dependan de la donación de óvulos o espermatozoides y prefieran recibir un embrión para encarar el embarazo en igualdad de condiciones respecto a ese hijo", explica la doctora Stella Lancuba, del Centro de Investigaciones en Medicina Reproductiva. A la vez, es más barato: el procedimiento puede costar entre 10 y 30 por ciento de lo que sale un tratamiento de fertilidad.
Existen dos tipos de embriodonación: la tradicional, que es la donación de embriones criopreservados de pacientes que resolvieron no usarlos y dejarlos a cargo de la clínica; y una modalidad nueva y creciente que es la recepción de un embrión, en general en fresco, fecundado con ovocitos y espermatozoides de donantes voluntarios y anónimos, pero chequeados: "Se les hacen estudios infectológicos, inmunológicos y genéticos para garantizar al receptor ciertos estándares de salud o la ausencia de enfermedades hereditarias, y se seleccionan los donantes en función de la apariencia física de la pareja que los demanda. La gente no tiene por qué adoptar a ciegas", explica el doctor Roberto Coco, al frente de Fecunditas. En algunas clínicas, hasta preguntan a los receptores si prefieren alguna religión.
Nada de eso les dijeron a Ana y Ariel, cuando se entregaron a la propuesta del doctor Fernando Neuspiller, del IVI Buenos Aires. Sólo les dieron dos certezas: "ni africano ni oriental". Un mes después, Ana le rogaba a la telefonista que se volviera a fijar: "¿Es positivo?". Sí, serían papás. Iván nació en octubre de 2008. Su mamá fue a la cesárea como a una fiesta.
El encuentro sexual se convierte en datos médicos: calidad ovárica, de líquido seminal, coitos programados y otras yerbas. El vínculo atraviesa una etapa de desencuentro: enfrenta una discapacidad, debe hacer duelos, elaborar, soltar y abrir el corazón y la cabeza hacia nuevas opciones
Vacío legal
Aunque hace más de tres décadas que los tratamientos de fertilidad implican el congelamiento de embriones, en Argentina ninguna ley regula esta práctica. El Estado sólo intervino una vez, a partir de una medida cautelar presentada en 1993 por el abogado Ricardo Rabinovich para que se "protegiera" a los embriones congelados. El juez Miguel Güiraldes entendió que debían respetar los "derechos personalísimos de los embriones", y nombró a Rabinovich "tutor especial" de todos. En 1999, la Cámara Civil confirmó el fallo y ordenó al Gobierno porteño que hiciera un censo semestral de los embiones congelados e identificara a sus padres. Los centros de fertilidad apelaron y la causa quedó parada hasta 2006, cuando Rabinovich fue reemplazado por una defensora de menores que aceptó mantener bajo reserva la identidad de los padres. Según el primer fallo, antes de realizar cualquier donación habría que avisar al juzgado. Pero allí dicen que jamás recibieron ningún pedido.
Nadie sabe tampoco cuántos embriones congelados hay en el país. "Es un dato imposible de obtener. Todos los días se congelan y descongelan embriones", explica Marcos Horton, al frente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva. En 2006, cuando la Justicia ordenó el primer censo, ocho clínicas enviaron sus datos: había 12.000, sólo en Capital.
Los expertos coinciden en que cada vez se congela menos, porque las técnicas mejoraron. "Antes, el 50% de las parejas que hacía una in vitro guardaba embriones. Hoy sólo los hace el 20%, y la tasa de embarazo es mucho mayor", precisa Lancuba.
Por supuesto, hay mucho para celebrar. La ciencia avanza sembrando vida donde mandaba la infertilidad. Pero cuando la naturaleza dice no, generar vida con el propio cuerpo depende, en muchos casos, del tamaño de la billetera. "¿Qué es más importante para ustedes, un hijo o un auto?", cuentan Ana y Ariel que les dijeron tras el fracaso del tercer tratamiento. "Llegué a laburar de asistente en uno de los centros para obtener un descuento. Me sentí humillada. Tuve que llevar hasta el resumen anual de la tarjeta para demostrar que no podía pagar tanto. Los médicos están en un lugar de mucho poder. Te cobran 200 pesos la consulta, tienen arreglos con las farmacias que venden la medicación, que es carísima, y casi nadie te da factura por nada", revela Ana.
En la mayoría de los centros, las parejas que congelan embriones se ven obligadas a firmar un consentimiento informado en el cual aceptan su donación si deciden no usarlos o si dejan de pagar la cuota anual de mantenimiento. "Antes de criopreservar embriones pedimos que dejen por escrito si los usarán más adelante o los donarán. El 80 por ciento acepta donar", cuenta Lancuba. En otros lugares, el consentimiento informado es cosa del pasado. "Yo no estoy a favor de la donación de embriones excedentes, aun si la pareja lo dejara por escrito, porque esos documentos se firman en momentos de fuerte asimetría entre médico y paciente", dice Coco. Ningún centro brinda cifras respecto de cuántas parejas "abandonaron" a sus embriones.
"Nosotros no pensamos en el después. Queríamos tener un hijo y en 1999 encaramos los tratamientos con una mirada de corto plazo", cuenta Mariela, de Devoto. En el segundo intento lograron ocho embriones de excelente calidad. Tuvieron mellizos. "Con el tiempo resolvimos que la familia llegaba hasta ahí. No teníamos posibilidades económicas para tener otro hijo", repasa. La crisis de 2001, cuenta, los destruyó. "Pasamos varios años sin pagar el mantenimiento de los embriones, que de 300 pesos por año subió a mil", confiesa Mariela. En 2007, los llamaron de la clínica para avisarles que debían 1.500 dólares. "Si no los pagábamos, los embriones quedaban a cargo de ellos para donación y la deuda se condonaba. Fue duro, pero aceptamos."
Los embriones se congelan, se guardan, se donan, se investigan y se descartan bajo la más completa anarquía o al amparo de autorregulaciones éticas que se imponen la mayoría de los médicos y clínicas de fertilidad. Es tal el nivel de incertidumbre que ni siquiera hay palabras para nombrar tendencias y prácticas cotidianas. El abogado Roberto Arribere, especialista en bioética, explica que es incorrecto incluso hablar de donación. "Cuando se trata de material biológico que es fruto de los procesos derivados de las nuevas técnicas de reproducción se habla de 'dación'. Es un acto unilateral, que no requiere aceptación previa por parte del receptor. Tampoco los embriones son 'adoptados', porque estaríamos hablando de una adopción prenatal y, según la Constitución, sólo se pueden adoptar nacidos vivos", explica. A su vez, en Argentina la madre es la que da a luz, la que pare. Entregar un embrión, por tanto, es ceder para siempre la maternidad.
En ese marco, la donación de embriones plantea nuevos desafíos al derecho a la identidad. En Argentina nadie sabe qué ocurrirá en el futuro, cuando una norma establezca derechos y obligaciones. "Todos los sistemas de dación provenientes de bancos de donantes se basan en el anonimato recíproco entre dadores y receptores, para evitar futuros reclamos por desconocimiento de paternidad o posibles derechos alimentarios y sucesorios. Por eso el consentimiento informado es clave. El mayor problema se presenta en los casos en que la dación no proviene de donantes de bancos sino de familiares o personas conocidas, porque a la cuestión legal se suma el entrecruzamiento de roles familiares o sociales", dice Arribere.
Según el abogado, "la tendencia predominante reconoce que los receptores y los hijos nacidos a partir de la embriodonación tienen derecho a conocer una información general de los donantes que no incluya su identidad. Pero ante una situación de peligro para la vida o la salud del hijo, o cuando sea necesario para el esclarecimiento de un delito, la identidad de los donantes puede ser revelada, sin que eso cree una relación jurídica entre ellos", explica.
El tema de la identidad desvela a los padres receptores. "¿Cómo contarle a Iván la historia de su concepción?", se angustia Ana. "Le vamos a decir la verdad porque le pertenece, saber es su derecho. Pero todavía no acordamos qué vamos a decirle", confiesa Ariel. ¿Cómo explicarle que su cuerpo tiene los genes de otra pareja, pero que estuvo en la panza de Ana y tomó su teta durante un año? ¿Es adoptado? ¿Importa?
Las lagunas legales llenan de fantasmas a los padres receptores. Desde que nació Iván, por ejemplo, Ana nunca lo llevó a Capital. Teme, dice, encontrarse con algún chico muy parecido y que sus padres sospechen que Iván es fruto del embrión que alguna vez donaron. "Es una tontería, ya sé, pero ¿cómo combato ese miedo?"
La embriodonación es una técnica de reproducción asistida que se ha convertido en una buena opción para aquellas parejas con varios fracasos en tratamientos de fertilidad, para mujeres de más de 40 sin pareja o para matrimonios en los que uno de los dos miembros necesita recurrir a la donación de gametos y ambos deciden recibir un embrión para encarar la paternidad en igualdad de condiciones genéticas respecto a ese hijo.
"La embriodonación es el proceso en el cual una mujer o pareja recurre a embriones donados para poder conseguir el deseo de ser padres. Es un tratamiento que se indica en parejas cuya causa de infertilidad es tanto por factor femenino como masculino, mujeres solteras y parejas de lesbianas”, explica a Buena Vibra la doctora Doris Raso, Coordinadora del Departamento de Ovodonación del IVI Buenos Aires.
Aceptar un problema de infertilidad es un proceso que lleva tiempo y, en la mayoría de los casos, es necesario el apoyo de un psicológico. Por eso, cuando la única opción para lograr el sueño de ser padres es la embriodonación, es fundamental darse el tiempo y espacio para tomar una decisión a conciencia. “En las consultas vemos que no es una cuestión de género la aceptación de hacer un tratamiento de Reproducción Asistida con gametos donados sino que está más bien relacionado con cuán procesado tiene cada paciente el hecho de prescindir el hecho de tener hijos con gametos propios”, explica la Lic. María Villamil, psicóloga de IVI Buenos Aires.
La personalidad de cada miembro de la pareja juega un rol muy importante a la hora de transitar este camino que no es fácil y que implica, en muchos casos, elaborar duelos y sentimientos de pérdida
“Los pacientes se enfrentan con los últimos recursos que la ciencia les puede brindar para ser padres. Es durante este proceso que la pareja debe comenzar a realizar un duelo donde tendrá que renunciar a "lo esperado", a lo que se planificó como proyecto familiar y evaluar otras alternativas. En el caso de la Embriodonación, como mencionamos anteriormente, hay que prescindir el tener hijos con vínculo genético”, agrega Villamil.
Una vez que la pareja ve esta posibilidad como camino a la parentalidad, se podrán abrir para trabajar miedos, ansiedades y fantasías relacionadas con el tratamiento. Una vez avanzado ese proceso que es interno, psicoemocional, la ciencia pone a disposición nuevas opciones que son, para muchos, el sueño de un hijo hecho realidad.
La embriodonación como camino
No todos los centros de fertilidad ofrecen la opción de la embriodonación. Y, a la vez, la cantidad de embriones congelados "sobrantes" es menor cada año gracias a la "friendly FIV": la ciencia ha avanzado y hoy se logran excelentes resultados con "material biológico" de mejor calidad, con lo cual se generan menos embriones y se transfieren dos o tres como máximo. Hoy el porcentaje de parejas que guarda embriones es bajo en relación a años anteriores. La tendencia es, más bien, criopreservar ovocitos o muestras de semen.
Técnicamente, hay dos posibilidades de embriodonación: la tradicional, que es la donación de embriones criopreservados de pacientes que resolvieron no usarlos y dejarlos a cargo de la clínica; y una modalidad nueva y creciente que es la recepción de un embrión, en general en fresco, fecundado con ovocitos y espermatozoides de donantes voluntarios y anónimos, pero chequeados: se les hacen estudios infectológicos, inmunológicos y genéticos para garantizar a los receptores ciertos estándares de salud o la ausencia de enfermedades hereditarias, y se seleccionan los donantes en función del fenotipo -la apariencia física- de la pareja que los demanda.
La embriodonación es un proceso que tiene varios pasos:
Selección y asignación de embriones: la donación es un proceso anónimo y desinteresado. En IVI los embriones donados son sometidos a un Diagnóstico Genético Preimplantacional, asegurando así que sean sanos y no tengan ninguna patología congénita.
Preparación endometrial de la mujer receptora: la paciente tomará una medicación que proporciona a su útero la capacidad de que implanten los embriones transferidos.
Desvitrificación de embriones y transferencia: una vez que el endometrio esté convenientemente preparado, se desvitrifican los embriones donados y se procede a su transferencia en el útero de la receptora. La transferencia consiste en la introducción del embrión dentro del útero materno con la ayuda de una cánula especialmente diseñada para ello. El procedimiento se lleva a cabo en la sala de transferencia embrionaria, aunque en este caso no es preciso realizar sedación, ya que es un proceso rápido, indoloro y ambulatorio.
La donación y adopción de embriones avanza en todo el mundo, multiplicando las chances de vida donde la hubiera habido. Sin embargo, faltan leyes que regulen estos procedimientos y establezcan marcos normativos y éticos dentro de los cuales médicos y familias se muevan con tranquilidad. Es lo que se viene. En tanto, la ciencia acerca una posibilidad más de ser padres a quienes sueñan con ello.
Cuántas veces conviene tener relaciones para quedar embarazada y cuándo
Las parejas que buscan un embarazo reciben consejos de lo más diversos: algunos les dicen que mantengan relaciones sexuales día por medio para aumentar las probabilidades de concebir; otras escuchan que lo bueno es tener sexo todos los días, y hay quienes dicen que cada tres días es suficiente. Pero... ¿Cuántas veces tener relaciones en la ventana fértil? Qué dicen los médicos sobre el tema.
Qué vas a encontrar en esta nota:
Ventana fértil: cuántos días se debe tener relaciones para quedar embarazada
La ventana fértil es el período durante el ciclo menstrual en el que una mujer tiene la mayor probabilidad de concebir. Por lo general, esto ocurre alrededor de la mitad del ciclo menstrual, aproximadamente 12-16 días antes del próximo período, dependiendo de la duración del ciclo de cada mujer.
Durante ese ciclo, la mujer ya no es capaz de quedarse embarazada. Para aquellas mujeres que no son conscientes de su «ventana fértil» o de cuando están ovulando, se recomienda que tengan relaciones sexuales cada 2 a 3 días para ayudar a optimizar sus posibilidades de concebir.
Frecuencia sexual para lograr un embarazo
Según un informe de Ava, expertos en monitoreo del ciclo de la mujer, son varios los factores que determinan con qué frecuencia es mejor mantener relaciones sexuales si estamos intentando tener un bebé. Entre esos aspectos, está el número de espermatozoides por mililitro, la calidad de los mismos o la ventana fértil de cada mujer.
Cuantos más días se dejen pasar, la cantidad de espermatozoides muertos o inmóviles será mayor, reduciendo la calidad del esperma
Cuántas veces conviene tener relaciones para quedar embarazada
Para concebir, es necesario un recuento de espermatozoides de al menos 20 millones de partes por mililitro, y los estudios demuestran que las posibilidades son más altas cuando es de al menos 40-50 millones/mL. Por lo tanto, si la concentración espermática es lo suficientemente alta, aumentan las probabilidades de conseguir un embarazo.
De ahí que muchos expertos recomienden dar un margen entre eyaculaciones. No obstante, si el recuento de espermatozoides del hombre nunca baja de los 40 millones/mL, es posible tener sexo todas las veces posibles sin que repercuta en las probabilidades de concebir.
Eyacular cada dos o tres días ayuda a tener el esperma sano. Hay que tener en cuenta que, si el hombre no eyacula en ese periodo de tiempo, aumentará el número de espermatozoides por mililitro, pero también la proporción de espermatozoides muertos, inmóviles o morfológicamente anormales. Por eso tampoco es recomendable dejar pasar mucho tiempo entre eyaculaciones, ya que el esperma será de menor calidad.
En qué momento del ciclo de la mujer
La ventana fértil de cada mujer aglutina los días en los que es más probable que una mujer se quede embarazada. Mantener relaciones en esos días, que suelen ser los cinco previos al de ovulación, supone un 25 por ciento de posibilidades de concebir.
Hacerlo en días alternos tiene una probabilidad del 22 por ciento. Y, cuando las parejas mantienen relaciones solo una vez por semana, la probabilidad de concebir cae hasta el 10 por ciento.
No obstante, según expertos de AVA, mantener relaciones fuera de la ventana fértil también es recomendable, y es que el sexo cambia el sistema inmunitario de la mujer de forma que aumenta sus posibilidades de concebir.
Día clave de la ovulación
Es especialmente importante tener relaciones sexuales en el día en que se espera la ovulación y durante los días cercanos a ella, ya que este es el momento en que la mujer es más fértil. Puedes utilizar kits de predicción de la ovulación, monitorear la temperatura basal del cuerpo o prestar atención a los cambios en la mucosa cervical para determinar cuándo se espera la ovulación.
Uno de los mayores problemas que afrontan las parejas que quieren tener un bebé es la sensación de agotamiento en lo que respecta al sexo. Muchas parejas sienten que cuando entran en "plan embarazo", el encuentro sexual se vuelve robótico, tedioso, estresante y hasta emocionalmente agotador.
De este modo, el pequeño aumento de probabilidad de concebir que se consigue, no compensa en muchos casos el descenso en satisfacción sexual que sienten muchas parejas cuando tienen sexo con tanta frecuencia. Por todo ello, desde Ava recuerdan que dejando margen entre eyaculaciones, aumenta el porcentaje de espermatozoides por mililitro.
Advierten que no se debe fumar marihuana durante el embarazo y la lactancia
Desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitieron un informe denominado "Cero Marihuana durante el embarazo y la lactancia", alertando que el consumo de cannabis en Argentina ha aumentado en la última década, siendo la 4ta sustancia más consumida en adolescencia y edad fértil. Diferentes estudios aportan evidencia acerca de los efectos adversos en el embarazo y en el lactante, que se observan con manifestaciones en la infancia y la adolescencia.
“Una de las causas que explican este incremento podría estar en la baja percepción de riesgo que hay en la población general acerca de su consumo, mientras que otro factor podría ser que se confunde el uso de cannabis con fines medicinales con el uso “recreacional”, siendo dos productos totalmente distintos en composición y seguridad, explica la Dra. Silvia Cabrerizo, médica Pediatra y Toxicóloga, Miembro del Grupo de Trabajo de Adicciones de la Sociedad Argentina de Pediatría.
La Sociedad Argentina de Pediatría alerta que el consumo de cannabis ha aumentado en la última década, siendo la 4ta sustancia más consumida en adolescencia y edad fértil
Si bien el consumo de cannabis se da mayoritariamente en forma inhalatoria (fumando cigarrillos de marihuana, pipas y vapeadores, entre otros), también se está observando un aumento del mismo por vía oral, en forma de alimentos, como galletas, tortas y u otras preparaciones con cannabis, o mediante la ingesta directa de aceites de cannabis que la gente busca con fines medicinales. Mientras que una tercera vía de ingreso es a través de la absorción cutánea cuando se utilizan preparados de uso tópico.
Se confunde el uso de cannabis con fines medicinales con el uso “recreacional”, siendo dos productos totalmente distintos en composición y seguridad.
“Los aceites artesanales tienen un riesgo adicional: además de desconocer la composición, no poseen control de calidad, es decir que no se sabe a ciencia cierta la concentración de cannabinoides o si están contaminados con plaguicidas, metales o restos de otras sustancias inherentes al proceso de producción.
Uno de los mitos más frecuentes sobre la marihuana es que por ser una planta de "la madre tierra no va a dañar a nadie". Lo cierto es que las plantas tienen principios activos que producen efectos en el organismo y salir de la tierra no asegura que no genere daños. De más está decir que la cicuta y el ricino salieron de la tierra y generaron no pocas intoxicaciones”, sostuvo la Dra. Marta Eugenia Braschi, médica Pediatra, Hebiatra y Toxicóloga del Grupo de Trabajo en Adicciones de la SAP.
"Otro mito muy frecuente es que el consumo de cannabis no le puede hacer mal a nadie: lo cierto es que en las guardias están llegando personas con diferentes grados de intoxicación, incluyendo el síndrome de hiperemesis cannábica, que se caracteriza por vómitos repetidos e intensos que suelen requerir internación y tratamiento, condición que se presenta en consumidores crónicos de marihuana", agrega Braschi.
Lo cierto es que las plantas tienen principios activos que producen efectos en el organismo y salir de la tierra no asegura que no genere daños, un ejemplo es la cicuta y el ricino que salen de la tierra y son dañinos para la salud
El cerebro humano desde que comienza a formarse en el embrión, presenta receptores para cannabinoides involucrados en el desarrollo neurológico, entre otras funciones, por lo cual el consumo produce que los fitocannabinoides presentes en el cannabis -durante el embarazo y la lactancia- interaccionen con estos, generando cambios en las diferentes etapas de la vida embrionaria y perinatal.
Durante la lactancia se observa la presencia de componentes psicoactivos del cannabis en la leche materna, identificándose también en las heces y orina de recién nacidos y lactantes.
"Los cannabinoides se unen al tejido adiposo, lo cual resulta en su acumulación en el organismo y consecuente prolongación de sus efectos. La completa eliminación puede durar hasta 30 días. Existe evidencia de que los cannabinoides y otros componentes del cannabis atraviesan la placenta y se excretan a través de la leche materna y de esta forma, tanto feto como el recién nacido y el lactante pueden verse expuestos a éstos".
La completa eliminación puede durar hasta 30 días. "A nivel placentario disminuye la circulación a través de la arteria uterina modificando el aporte de nutrientes. El uso en forma fumable genera monóxido de carbono que disminuye el aporte de oxígeno al feto con aumento de afinidad por la hemoglobina fetal generando hipoxia (falta de oxígeno). Asociado a tabaco, se registran alteraciones múltiples en placenta y feto, generando retraso del crecimiento intrauterino, amenaza de aborto, prematurez y riesgo de muerte súbita del lactante", destaca el trabajo.
Los cannabinoides y otros componentes del cannabis atraviesan la placenta y se excretan a través de la leche materna y tanto el feto, como el recién nacido y el lactante pueden verse expuestos a éstos
“Además del aumento del riesgo de sufrir estas condiciones, existe evidencia científica con estudios a largo plazo que han demostrado asociación del consumo de cannabis durante el embarazo con alteraciones de las funciones ejecutivas, habilidades cognitivas y de comportamiento de niños, niñas y adolescentes”, remarcó la Dra. Cabrerizo.
También se han reportado las siguientes alteraciones, consignó por su parte la Dra. Braschi:
En el razonamiento.
La expresión verbal.
La memoria a corto plazo.
La comprensión del lenguaje.
Percepciones visuales.
Habilidades de la lecto-escritura.
Modificaciones en las escalas de impulsividad e hiperactividad.
Puede ocasionar variaciones en el tamaño cerebral en la primera infancia.
Alteraciones de la conciencia.
Deterioro en el proceso de succión y de la tonicidad muscular.
Incluso por el consumo de cannabis en el primer mes post parto se detectaron alteraciones del desarrollo motor al año de vida.
Todas estas consecuencias se explicarían por la disrupción del sistema endocannabinoide en las etapas tempranas del neurodesarrollo. Incluso a nivel inmunológico se observa mayor susceptibilidad a infecciones en la vida adulta.
Por todo esto nuestra recomendación enfática es "Cero cannabis durante el embarazo y la lactancia”, graficó la Dra. Cabrerizo.
En nuestra práctica diaria las madres no siempre reconocen el consumo en las primeras consultas, sino luego de entrevistas sucesivas cuando se sienten más confiadas. Contribuyen a esto el prejuicio y la ilegalidad, que hacen que los padres no se sientan cómodos para expresarlo, afirmó la Dra. Cabrerizo.
En el consultorio, tanto de médicos clínicos como de especialistas en obstetricia y desde ya en pediatría, debería estar incluido en la entrevista un espacio para informar sobre los riesgos asociados al consumo de sustancias, con material bibliográfico respaldado con evidencia científica.
En el consultorio de médicos clínicos, obstetras y pediatras, debería estar incluido en la entrevista un espacio para informar sobre los riesgos asociados al consumo de sustancias, con material bibliográfico respaldado con evidencia científica
"Ningún padre piensa dañar a su hijo desde la concepción, lo que necesita es información confiable para tomar buenas decisiones”, reflexionó la Dra. Braschi.
Desde la Sociedad Argentina de Pediatría, a partir de toda esta evidencia disponible, consideran imperioso no banalizar el consumo de cannabis durante el embarazo y la lactancia y trabajar en la prevención de estas conductas que tanto afectan la salud futura del niño.
El lema de SAP “por un niño sano en un mundo mejor” señala no sólo la mirada integradora de la pediatría, sino su compromiso con una realidad histórico-social que le confía su futuro.
Ovodonación y epigenética: qué es y por qué es importante
Quienes eligen ser madres a través de un tratamiento de ovodonación, en ocasiones atraviesan un “duelogenético”, vinculado a la renuncia de la transmisión de la carga genética. Sin embargo, existen otros elementos que pueden modificar la expresión génica del bebé, como el ambiente uterino en el que desarrolle el embarazo.
La epigenética es un campo de estudio en la biología que se centra en los cambios heredables y regulables en la expresión de los genes que no están relacionados con alteraciones en la secuencia de ADN. Estos cambios pueden influir en cómo se activan o desactivan los genes y, en última instancia, en cómo se desarrollan y funcionan los organismos.
La palabra "epigenética" significa "sobre" o "más allá" de la genética, lo que refleja su enfoque en los factores que afectan la expresión génica sin modificar la secuencia del ADN en sí. Veamos cómo impacta este tema en la fertilidad y la ovodonación.
Se trata de un factor importante que, incluso, puede llegar a condicionar el desarrollo de enfermedades. “Durante el embarazo, existe una comunicación constante entre el endometrio y el embrión/ feto. Esta comunicación se produce a través de factores que van a modificar la expresión génica de ese bebé”, explica la Dra. Bárbara Lotti, especialista en Medicina Reproductiva de WeFIV. Son procesos epigenéticos que no implican cambios en la secuencia del ADN, sino que se trata de modificaciones químicas que afectan el nivel en que los genes se expresan.
“Dado que los factores epigenéticos condicionan la expresión génica durante el embarazo, es fundamental tener en cuenta factores de riesgo modificables en la mujer previamente al embarazo. Por ejemplo, el tipo de alimentación, el consumo de alcohol o tabaco y la actividad física tienen un efecto directo en el desarrollo del bebé mediante la epigenética. Independientemente del tipo de tratamiento de reproducción que se realice, los cambios de hábitos son fundamentales para mejorar el pronóstico reproductivo”, detalla Lotti.
Por lo tanto, los estudios de la epigenética se basan tanto en la investigación de sustancias o factores presentes en el fluido endometrial que afectan la expresión génica, como en los factores ambientales presentes en el embarazo o a lo largo de la vida que generarían cambios en la persona expuesta o incluso su descendencia. “El antecedente de obesidad o diabetes en la embarazada es un claro ejemplo del rol de la epigenética en el desarrollo de enfermedades”, dice Lotti y agrega: “estas patologías conllevan un riesgo aumentado para el bebé de presentarlas a lo largo de su vida.
Es por esto que frente a estos antecedentes se debe realizar un manejo interdisciplinario de la paciente para iniciar el embarazo en el mejor estado posible”.
Para más información sobre la temática, WeFIV lanzó el cuarto episodio del podcast "Vos, yo y la fertilidad", con la participación de la periodista Débora D'Amato; la doctora Natalia Fernández Peri, Directora Médica del centro de fertilidad y Elvira, una paciente que se convirtió en madre a través del tratamiento de ovodonación. Aquí el video.
Los 10 mitos más comunes sobre la reproducción asistida
La reproducción asistida es un conjunto de técnicas y procedimientos médicos que se utilizan para ayudar a las parejas o individuos a concebir cuando tienen dificultades para lograr un embarazo de manera natural. Estas técnicas se emplean cuando existen problemas de infertilidad o cuando otras circunstancias impiden la concepción de manera natural. Si bien los tiempos han cambiado y la postergación de la maternidad han vuelto más frecuentes los tratamientos, el tema sigue rodeado de mitos y temores que no se justifican.
“Es frecuente que la mujer se sorprenda no solo cuando le explicamos cómo se ve afectada su fertilidad con el pasar de los años, sino, también, al escuchar las respuestas sobre ciertos mitos que lamentablemente aún existen y generan confusión y temor”, explica el Dr. Fernando Neuspiller, director de WeFIV Buenos Aires. Charlamos con él sobre los 10 mitos más comunes sobre la reproducción asistida
Los 10 mitos más comunes sobre la reproducción asistida
Aquí, los 10 mitos y verdades que vale la pena aclarar respecto a la infertilidad y la reproducción asistida:
1. Con las trompas ligadas no puedo quedar embarazada
MITO. “Es posible revertir la ligadura de trompas, siempre dependiendo de la parte de la trompa donde se haya realizado la cirugía y las técnicas utilizadas. Si no hay posibilidad de reversión, la mejor opción para la mujer que quiere quedar embarazada es el tratamiento de fecundación in vitro”.
2. El tratamiento de reproducción asistida es igual a embarazo múltiple.
MITO. “Hace varios años, se acostumbraba transferirle a la mujer más de 2 embriones. Esto se hacía con el afán de mejorar las probabilidades de embarazo, ya que tanto los medios de cultivo como los laboratorios en general eran menos eficientes que ahora. Ello conllevaba el aumento del riesgo de embarazos múltiples que ponían en peligro no solo a los fetos sino también a la madre. Dado que hoy la estadística muestra que cuando se transfieren dos embriones, una de cada cuatro mujeres se embaraza de mellizos, la transferencia de más de un embrión se reserva a casos puntuales en los que el diagnóstico lo indica. En los últimos años el Single Embryo Transfer (SET) ha hecho descender el número de embarazos múltiples, intentando acercar el modelo reproductivo asistido al de la reproducción natural.
3. Los bebés que nacen a partir de técnicas de reproducción asistida tienden a nacer prematuros.
MITO. “La prematuridad está relacionada con los embarazos múltiples (gemelos, trillizos, etc.). Por lo tanto un embarazo de un único feto, después de un tratamiento de reproducción asistida, no incrementa el riesgo de prematuridad.”
4. Si tengo ciclos menstruales regulares, quiere decir que ovulo.
MITO. “No siempre este es el caso. Los ciclos regulares son un signo de una buena función hormonal, pero no siempre significa que la producción de las hormonas haya sido absolutamente normal.”
5. Los lubricantes íntimos dificultan la concepción.
VERDAD. “Es cierto que muchos de ellos no solo disminuyen la cantidad de espermatozoides sino que también dificultan su movilidad.”
6. El tratamiento oncológico puede afectar la fertilidad
VERDAD. “Lamentablemente aún son pocos los pacientes oncológicos a los que se les informa que su fertilidad puede disminuir o hasta verse afectada por completo luego del tratamiento. Por eso es fundamental consultarle al oncólogo todos los posibles riesgos y consultar con un especialista en reproducción asistida para informarse sobre la preservación de la fertilidad antes de comenzar la radio o quimioterapia.
7. Mis óvulos no envejecen porque soy una persona sana.
MITO. “Los avances de la tecnología aún no previenen el envejecimiento de los óvulos. Una vida sana puede ayudar a evitar la aceleración del proceso, pero no va a impedir que disminuya la calidad genética de los óvulos, especialmente luego de los 35 años.”
8. La pastilla anticonceptiva puede causar infertilidad
MITO. “La pastilla anticonceptiva puede enmascarar problemas hormonales que pasan desapercibidos con su uso, ya que regulariza el ciclo dando la impresión de que todo está en orden, y luego cuando la mujer suspende su uso para quedar embarazada y no lo logra piensa que la pastilla es la culpable.”
9. El alcohol y las drogas intervienen en la fertilidad.
VERDAD. “Los cigarrillos y el alcohol pueden afectar tanto el número como la movilidad de los espermatozoides. El alcohol puede interferir con la producción de testosterona y reducir la libido, además de ser la causa de la impotencia. Drogas como la marihuana, la morfina y la heroína causan problemas de fertilidad e impotencia. El alto consumo de alcohol también puede afectar la fertilidad femenina mediante problemas tubáricos y disfunciones ovulatorias. Por su lado, el tabaco aumenta la probabilidad de infertilidad y el tiempo de concepción de un bebé; durante el embarazo, su consumo está asociado con malformaciones en los descendientes, riesgo de obesidad infantil e, incluso, infertilidad; y, en la menopausia, adelantando su aparición por 2-3 años. Es bien sabido que las mujeres que fuman, además de tener un riesgo incrementado de subfertilidad, tienen también un mayor riesgo de pérdida de embarazo, parto pre-término y de dar a luz niños con bajo peso al nacer.”
10. Un período de abstinencia sexual aumenta las chances de embarazo.
MITO. “A pesar del leve aumento en el número de espermatozoides, no hay evidencia de que realmente aumente las posibilidades de embarazo. Es importante que las parejas que están buscando quedar embarazadas sepan que si la mujer es menor de 35 años deben consultar con un especialista en reproducción luego de 1 año de relaciones sexuales regulares sin embarazo. En los casos en que la mujer sea mayor de 35 años, deben hacerlo luego de transcurridos 6 meses. Además, siempre recomendamos sacarse las dudas con un especialista que estudie su caso particular y evitar investigar en sitios donde la fuente no es fiable.
El varón y el embarazo: las principales causas de infertilidad masculina
Si bien la mujer sigue siendo la que busca, la que averigua, la que se anima a poner el tema sobre la mesa en charlas de amigas o en el consultorio ginecológico, el tiempo en que la mujer asumía sola el peso de la infertilidad se está acabando. En la mayoría de los centros de fertilidad explican que, cuando hay pareja, van los dos. Y los dos deben someterse a estudios de diagnóstico para poder avanzar. De hecho, un tercio de los casos se deben al "factor masculino". Esto es: la dificultad para procrear está en el varón.
"Vemos cada vez más casos en los que el factor es masculino, del mismo modo que van en aumento las causas de infertilidad en el hombre, relacionadas todas ellas con la calidad de su semen", explica el doctor Fernando Neuspiller, director del FIV Buenos Aires.
A su vez, también la postergación de la paternidad ha aumentado la incidencia del factor masculino. Si bien los varones no ven limitado definitivamente su potencial reproductivo -como sí ocurre en la mujer-, hay mutaciones el esperma que aumentan con la edad, deteriorando su calidad reproductiva. De hecho, los hombres de 50 años o más tienen más probabilidades de tener hijos con enfermedades como síndrome de Down y autismo, entre otras.
Según los andrólogos, hay al menos cuatro factores que pueden mermar la capacidad reproductiva del varón y dificultar la posibilidad de ser padre de modo natural.
1) Problemas en los espermatozoides
Bajo recuento: el recuento normal de espermatozoides en el eyaculado del varón es de 20 millones por milímetro de semen. Si la mujer es especialmente fértil, se puede lograr la concepción con valores menores. De lo contrario, se necesitarán valores mayores para la fecundación. Por suerte, en los casos de pocosespermatozoides o de necesidad de valores más elevados de los disponibles, las técnicas de reproducción asistida pueden resolver este problema mediante Fecundación in Vitro (FIV) o la Inyección Intracitoplasmática (ICSI), que resuelve la mayoría de los casos de factor masculino. Cuando no existe ningún espermatozoide en el eyaculado existen otras técnicas, como las biopsias testiculares.
Falta de movilidad: los parámetros de movilidad normales se basan en la llamada "movilidad progresiva" o porcentaje de espermatozoides con desplazamiento de su posición de origen. Hay varones que tienen niveles de movilidad muy bajos. En estas situaciones hay que recurrir a alguna de las técnicas mencionadas en el anterior supuesto: FIV o ICSI, según los casos. Las causas de esa escasa o nula movilidad pueden ser ocasionales (infecciones) o permanentes (ligados a alguna condición genética).
2) Anomalías genéticas
Se pueden dividir en dos: anomalías genéticas en los cromosomas o genes, y anomalías que sólo afectan a la línea germinal del varón, o sea, a sus espermatozoides. En función del tipo de alteración se puede producir una gradación de acontecimientos: imposibilidad de embarazo, aborto, muerte fetal prematura, inducción de problemas genéticos en el niño, etc. Este aspecto está hoy en día muy bien controlado mediante el estudio del cariotipo (conjunto de cromosomas) en el varón, la técnica FISH en los espermatozoides (hibridación in situ fluorescente) y otras pruebas para las enfermedades genéticas más comunes que podría transmitir el padre al hijo y, así, poderlo evitar.
El DGP (Diagnóstico Genético Preimplantacional) es una técnica clave para erradicar este tipo de anomalías en la descendencia, ya que ayuda a diferenciar los embriones sanos de los que no lo son antes de ser transferidos al útero materno.
También hay casos de infertilidad masculina de origen idiopático o desconocido, en los cuales se ignoran los motivos que evitan la unión del óvulo u ovocito con el espermatozoide para dar lugar al embrión.
4) Factores externos
Malos hábitos alimentarios: La obesidad, el sobrepeso y los malos hábitos alimentarios están relacionados con una menor producción de espermatozoides. Una dieta pobre en antioxidantes (vitaminas E, A, C, B-12, carnitina, arginina, selenio, etc.) actúa negativamente sobre el ADN espermático. Otro importante micronutriente es el folato, esencial en el desarrollo de las células germinales, entre otras funciones. Su carencia es muy perjudicial.
Consumo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol, además de causar daño en múltiples órganos del cuerpo humano, también actúa sobre el eje hipotálamo-hipófisis-testicular. Los niveles de testosterona se ven afectados, así como la calidad y cantidad de los espermatozoides. Además, tiene un efecto sinérgico con el tabaco.
Tabaco: El tabaco, unido al consumo excesivo de alcohol, multiplica los efectos negativos sobre el sistema reproductor masculino. Son numerosos los estudios que hablan de la capacidad mutagénica de los compuestos del tabaco sobre las células germinales, además de afectar, como el alcohol, la calidad y cantidad de los espermatozoides. Todo ello va relacionado con el número de cigarrillos diarios y con el tiempo que se esté fumando.
Consumo de drogas: La marihuana es la droga más consumida en todo el mundo. Contiene al menos 20 activos cannabinoides y los estudios han demostrado que altas dosis de esta droga (8-20 cigarrillos/día) se asocian a una disminución significativa en la concentración, motilidad y alteraciones en la morfología espermática. Otro tipo de drogas recreacionales tienen acciones similares.
Estrés: El efecto del estrés cotidiano también influye. En varones sometidos a situaciones muy traumáticas y puntuales de estrés la calidad de los espermatozoides se ve seriamente alterada. En las parejas sometidas a técnicas de reproducción asistida, que pueden estar sometidas a una gran carga de ansiedad y estrés, es muy importante la ayuda psicológica para bajar los perjuicios del estrés en la capacidad reproductiva de ambos miembros.
Los partos en casa son tres veces más peligrosos que los de un hospital
Diversos relevamientos habían advertido sobre el tema y, de hecho, en países como Holanda, donde esta modalidad se había vuelto más frecuente, las autoridades sanitarias comenzaron a advertir fuertemente sobre los riesgos. Ahora, un nuevo estudio arroja que los partos en casa entrañan mucho más peligro tanto para la madre como para el bebé que aquellos que se producen en un hospital. Lo revela un estudio de la Ben-Gurion University del Negev y el Soroka Medical Center (Israel).
La investigación, presentada durante el 39º Congreso Anual de la Society for Maternal-Fetal Medicine's, en Estados Unidos, relevó los partos de 3.580 mujeres que dieron a luz en casa o fuera del hospital y 240.000 nacimientos producidos en el Soroka entre 1991 y 2014.
Sus datos son muy claros: "aproximadamente 15 de cada 1.000 bebés nacidos en entornos no hospitalarios estuvieron en riesgo de muerte, algo que, en un hospital, no llega a cinco de cada 1.000 nacidos", según explicó el jefe del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Soroka, el profesor Eyal Sheiner.
Según publica el diario ABC de España, en cuanto a la mortalidad infantil, los investigadores consideraron variables como la salud preexistente de la madre, la edad, los hábitos de estilo de vida (como fumar), y el origen étnico. Y encontraron que el riesgo de "un bebé nacido muerto fue" es "significativamente mayor": 2,6 veces mayor, comparado con las madres que dieron a luz en hospitales.
Según los investigadores, "no hay duda de que un hospital proporciona el entorno más seguro para dar a luz, tanto para las madres como para sus bebés. Incluso con los avances en la medicina moderna, un nacimiento es traumático para madre y niño y es crítico estar preparado para cualquier escenario". El profesor Sheiner agregó que "el seguimiento del progreso de la madre y el bebé, y los signos vitales en tiempo real, así como el acceso inmediato a tratamientos de emergencia o quirófanos da al equipo médico una mejor oportunidad para enfrentar de manera efectiva una situación difícil en un parto".
El responsable del estudio explica que "hubo un tiempo en el que la diferencia entre dar a luz en casa o en un hospital era menos importante porque nuestros ancestros tenían un entendimiento limitado de la medicina, pero hoy sí que hay diferencia".
Madre subrogante: que és el alquiler de vientre y dónde se puede hacer
La imposibilidad física de tener hijos biológicos de forma natural ha dejado de ser un impedimento para tener un pequeño en casa. De la mano de la ciencia, se han multiplicado las opciones para tener un bebé. Una de ellas es la gestación subrogada o el alquiler de vientre, una práctica que no está legislada en Argentina ni en otros países de Latinoamérica, ni en España. Sí se hace en Estados Unidos, a través de un contrato entre las partes.
Por estos días, justamente, el tema escaló en medios de varios países. En Argentina, una pareja homosexual, padres de mellizos, llevó a los diarios y la televisión su problema: le impedían anotar a los niños como hijos de ambos (alquilaron un vientre en Estados Unidos y, en Argentina, cada padre tiene un hijo a su nombre). En España, a su vez, se desató una fuerte polémica cuando la revista Babygest organizó una Feria sobre Vientres de Alquiler.
Foto: Bigstock
El evento, llamado "Surrofair" y realizado en Madrid, se propuso como plataforma para reunir a clínicas y agencias con posibles clientes de esta práctica. Los organizadores explicaron que apuntan a crear debate y conciencia sobre el tema en España y atacar "los prejuicios que provoca el desconocimiento, ya que la sociedad y la ciencia van muy por delante de la legislación".
Madre subrogante: que és el alquiler de vientre
Movida Sana habló sobre el tema con el doctor Fernando Neuspiller, director de WeFIV Buenos Aires, un centro de fertilidad que tiene decenas de clínicas en países de lo más diversos.
¿Qué es tener un hijo a través de una madre subrogante?
Desde el punto de vista reproductivo, tener un hijo con un vientre de alquiler significa que una mujer se someterá a una estimulación de ovulación para poder producir más óvulos durante unos 10 días, luego se someterá a la aspiración de los mismos por medio de un procedimiento quirúrgico de baja complejidad, y los óvulos obtenidos se pondrían a fertilizar con espermatozoides del marido. Posteriormente, los embriones generados mediante una Fecundación In Vitro son transferidos al útero de otra mujer a la cual se la preparó con hormonas para poder albergar esos embriones.
¿Por qué no se hace en Argentina?
En Argentina, por ahora no se hace de manera regular porque el Código Civil anterior y el promulgado recientemente dice que es madre quien da a luz al recién nacido, por lo cual quien presta su vientre sería la madre legal del bebé. Y esto es así aunque exista un contrato previo entre las partes.
¿En qué países se hace?
Se hace en varios países. Entre ellos, los más conocidos son USA (California y Florida) e India, también, y en el estado de Chiguagua, en México.
¿En Argentina está prohibido o se hace de alguna forma?
En nuestro país no está prohibido, en realidad no está legislado, y esto puede llevar a problemas legales vinculados. Como dije antes, no se puede hacer un contrato entre privados para vincular la paternidad de ese recién nacido a terceros ya que es madre quien da a luz a ese bebe.
¿Qué pasa si la mujer que lleva adelante el embarazo se arrepiente?
En Argentina, quien lleva adelante el embarazo es la madre, por lo cual si se arrepiente, tendrá la potestad del recién nacido.
¿Qué experiencias hay en el mundo con este tema?
La experiencia es múltiple y dependiendo del país donde se realiza tiene mayor o menor complejidad. En USA, como se genera un contrato entre las partes, en general no hay problemas, y tampoco en otros países donde el tema está legislado.
Sabemos que a veces el registro de los recién nacidos es más complejo: es muy conocida la historia de una pareja Argentina residente en España que hicieron subrogación de vientre en India, y una vez que nació la hija no pudieron anotarla en el registro civil de India por lo cual no pudieron salir del país hasta que el consulado argentino intervino anotándola como ciudadano argentino, recién ahí pudieron salir de India unos meses más tarde. Por lo cual la experiencia es variada.
¿Se considera que es un caso de fertilización asistida o no?
Sí claro. Cada vez que se realiza una fecundación en un laboratorio es un caso de fecundación asistida.
Cerca de un tercio de los embarazos se pierden en el primer trimestre, cuando el embarazo atraviesa sus primeras semanas. Es algo frecuente, que en general tiene que ver con problemas embrionarios. La doctora Doris Raso, Coordinadora del Departamento de Ovodonación de WeFiv Buenos Aires, nos ayuda a entender por qué se detiene un embarazo y qué debemos hacer.
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¿Por qué se detiene o se pierde un embarazo?
Existen muchas causas por las cuales se pierde un embarazo. El aborto espontáneo está asociado en un 70% a factores embrionarios (alteraciones genéticas, cromosómicas, problemas en el desarrollo del embrión, etc.). El 30% restante tiene que ver con causas maternas (malformaciones uterinas, miomas, alteraciones hormonales, trombofilias, problemas en el endometrio, infecciones, enfermedades sistémicas, etc.).
Ciertas enfermedades hematológicas también pueden ser causa de aborto. La trombofilia ha alcanzado gran difusión en los últimos tiempos como causa de aborto, pero menos del 3% de los abortos a repetición se deben a esta causa.
Es una situación de un gran dolor psíquico, que es importante elaborar. Entender por qué se detiene o se pierde un embarazo es importante para bajar la angustia y mejorar las chances de lograr que avance la próxima vez
¿Cuándo conviene investigar si podemos tener un problema hematológico?
Tanto la Sociedad Americana de Reproducción (ASRM) como la Sociedad Europea (ESHRE) recomiendan realizar los estudios de detección de trombofilia cuando se ha sufrido 2 o más abortos antes de las 10 semanas de gestación o si tienen el antecedente de haber tenido una muerte fetal o un parto prematuro (antes de las 34 semanas). También se recomienda estudiar a las mujeres que han tenido complicaciones en embarazos previos tales como preeclampsia, retardo del crecimiento fetal (RCIU), desprendimiento prematuro de placenta, etc.
Es importante saber que de 100 mujeres jóvenes y sanas que tiene relaciones en un ciclo ovulatorio solamente 60 logran la fecundación ese mes
¿Qué porcentajes de embarazos se detienen?
De 100 mujeres jóvenes y sanas que tiene relaciones en un ciclo ovulatorio:
Solo 60 logran la fecundación (unión del óvulo con el espermatozoide).
De esas 60 mujeres, solo 30 logran que el embrión se implante en el útero.
De esas 30 mujeres que lograron embarazarse, 15 tendrán un aborto en el primer trimestre.
O sea que entre 20-30% de los embarazos terminan en un aborto espontáneo.
¿Es conveniente estudiar por qué ocurre? Si al ocurrir una sola vez está dentro de lo esperado, ¿qué hacer?
La posibilidad de cualquier mujer de abortar es del 20-30%. Al ser frecuente, muchos consideran que tener un aborto está dentro de lo “esperado”… Pero ante un aborto espontáneo siempre es importante consultar al médico y realizarse los estudios necesarios antes de intentar un nuevo embarazo.
¿Qué semanas son las más cruciales para el avance del embarazo y qué cuidados debemos tener?
Las primeras semanas del embarazo son muy importantes, ya que es cuando el embrión se desarrolla y se forman todos los órganos. Después del primer trimestre de embarazo, cuando el embrión ya ha terminado de desarrollarse, el riesgo de aborto disminuye.
Causas de pérdida de embarazo: ¿Hay personas que tienen más riesgo de perder un embarazo?
Sí, hay determinados factores que aumentan el riesgo de perder un embarazo:
La edad materna es un factor determinante (luego de los 40 años se duplica el riesgo de aborto).
Las pacientes con síndrome de ovarios poliquísticos.
Las pacientes diabéticas.
Las mujeres con sobrepeso y obesidad
Las fumadoras,
Las pacientes con alteraciones en la forma del útero (tabiques, miomas, etc.),
La endometriosis
Las pacientes con alteraciones en la tiroides,
Las afecciones cromosómicas
El uso de drogas y alcohol, etc.
Muchas enfermedades crónicas, enfermedades preexistentes o infecciones aumentan el riesgo de aborto, también el uso de algunos medicamentos o cremas puede incrementar el riesgo de aborto. Por eso es tan importante que al momento de planificar un embarazo se consulte al médico para realizarse un chequeo de salud y estudios de rutina previos.
¿Cuándo hay que estudiar si tenemos problemas en la retención del embarazo y cómo se tratan los casos de aborto recurrente?
Se considera que una mujer tiene aborto recurrente o a repetición cuando ha perdido 3 embarazos (o 2 en mayores de 35 años). En estos casos, también el 70% se debe a alteraciones genéticas de los embriones y el 30 % restante a causas maternas. Es importante el control con el especialista a fin de detectar la causa y prevenirla ya que existen tratamientos para cada una de las causas posibles.
¿Qué hacer ante la pérdida de embarazo?
Lo más importante ante la pérdida de un embarazo es consultar al especialista, realizarse los exámenes preconcepcionales de rutina y determinar la causa del aborto.
Siempre es importante dejar de fumar, controlar el peso, hacer ejercicio y tener una buena alimentación. El 80% de las mujeres que pierden un embarazo logrará embarazarse espontáneamente sin ningún problema y el resto también podrá hacerlo pero requerirá algún tipo de tratamiento. Recalco la importancia de consultar, informarse y prevenir cualquier problema evitando los factores de riesgo.
Qué es la infertilidad: 10 respuestas que arrojan luz cuando el embarazo no llega
Muchas veces creemos que basta tener relaciones sexuales sin protección para lograr un embarazo, pero muchas personas se topan con una realidad distinta, en general dolorosa. El Dr. Fernando Neuspiller, director de WeFIV, nos ayuda a entender mejor el proceso que atraviesan quienes quieren tener un hijo y se encuentran con dificultades para concebir naturalmente. Qué es la infertilidad, cómo se diagnostica y qué tratamientos y opciones hay actualmente para lograr un embarazo.
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Qué es la infertilidad y cómo se trata
Consultamos a un experto para sacarnos todas las dudas respecto a la infertilidad, sus causas, tratamientos y más.
1.¿Qué es la infertilidad?
Después de un año de relaciones sexuales regulares sin embarazo, se puede empezar a sospechar de la existencia de alguna alteración. En caso de edades más avanzadas, se recomienda consultar después de transcurridos seis meses de relaciones sexuales sin lograr un embarazo.
La especie humana no tiene un alto poder reproductivo: se habla de un 25% de posibilidad de embarazo en la relación sexual mantenida en el momento de ovulación de una mujer. Aproximadamente 1 de cada 6 parejas en edad fértil se verá afectada de esterilidad. Estos porcentajes conciernen a mujeres menores de 35 años, ya que a partir de esa edad el potencial reproductivo disminuye. Después de los 40 años, la posibilidad de embarazo por mes es menor de 10%.
2. ¿Qué pruebas piden los especialistas en fertilidad para saber si un miembro de la pareja o ambos son infértiles?
Las pruebas para determinar la infertilidad incluyen una historia clínica y un examen físico completos de ambos miembros de la pareja. En el caso concreto de la mujer, las pruebas básicas son el estudio hormonal basal, la ecografía y la histerosalpingografía, aunque el abanico puede ampliarse en función de la paciente. Para completar el diagnóstico será necesario valorar también, en el caso del hombre, la calidad del semen mediante un seminograma (o espermiograma).
3. ¿Cuál es la diferencia entre esterilidad e infertilidad?
La esterilidad es la incapacidad de un individuo o de una pareja para concebir, mientras que la infertilidad impide a una pareja que consigue una gestación llevar a término el embarazo con un recién nacido sano.
4. ¿Han crecido en los últimos años los casos de infertilidad? ¿Está disminuyendo la fecundidad humana?
Ha empeorado la fertilidad masculina por una disminución del recuento de espermatozoides y de la movilidad de los mismos. También son frecuentes los casos de mujeres mayores que deciden buscar la maternidad en edades avanzadas, intentado el embarazo espontáneo cuando ha disminuido su fertilidad.
Son habituales los casos de hombres que, habiéndose hecho una vasectomía, al cambiar de pareja quieren volver a ser fértiles.
5. ¿El descenso de la natalidad en algunos países tiene relación con un aumento de la infertilidad?
Sólo en el sentido de que hoy en día en los países desarrollados hay factores que pueden incidir negativamente en la producción de espermatozoides, como el alcohol o el tabaco. También la contaminación ambiental es importante, y las sustancias y aditivos que contienen los alimentos, como las hormonas para engordar al ganado.
En las comunidades agrícolas, sobre todo en los sitios donde hay invernaderos, el uso de pesticidas que tienen cierta actividad hormonal puede incidir en la infertilidad de los hombres. Otros aspectos relacionados con los cambios en el estilo de vida: incorporación de la mujer al mercado laboral, retraso de la edad del primer embarazo, etc., contribuyen a la disminución de las tasas de natalidad.
La ovulación o periodo fértil de la mujer se produce hacia la mitad de cada ciclo, sobre el día decimocuarto en el supuesto de un ciclo de 28 días. Está comprobado que 24 horas después de la ovulación se produce una elevación de la temperatura basal de 4 a 6 décimas. Esta señal es la base del método de control que permite conocer los días en que ovulas.
7. ¿Cuál es la frecuencia con la que se deben de mantener relaciones sexuales para conseguir una gestación?
Una vez que el óvulo abandona el ovario, sobrevive unas 48 horas aproximadamente y es solamente durante este tiempo cuando puede ser fecundado por los espermatozoides, cuyo poder fecundante es de un máximo de 72 horas. De todas maneras, es mejor no estar obsesionado con el control de la ovulación, pues la ansiedad por la consecución de la gestación es contraproducente para la misma, e incluso puede llegar a perjudicar la relación de pareja.
No obstante, la probabilidad de embarazo espontáneo tras un año de intento disminuye mucho aún con la programación de las relaciones sexuales.
Es un centro médico especializado en métodos diagnósticos y técnicas de reproducción, que posee personal específico altamente preparado y las más modernas tecnologías.
9. ¿Hasta qué edad pueden tener hijos los hombres y las mujeres?
No hay una edad legal límite que impida a una pareja buscar un bebé. Depende mucho de la situación de cada pareja, de su salud y estado físico y de otras cosas. En el caso de la mujer, los 50 años sería un límite razonable a partir del cual se desaconseja cualquier tratamiento de fertilidad.
10. ¿Qué tipo de procedimientos de reproducción asistida existen?
Básicamente, podemos hablar de dos tipos de procedimientos: de alta y de baja complejidad. El primero es la inseminación artificial. Los demás, son las distintas opciones que se agrupan bajo el concepto de fecundación in vitro.
Qué comer durante el embarazo: qué alimentos se recomiendan y cuáles evitar
Mucha agua, poco café, ninguna carne cruda, la verdura bien lavada, nada de jamones... Las embarazadas reciben consejos de todo tipo sobre su alimentación. Opinan médicos, madres, abuelas, amigas y mucho más. Así, en ese embrollo poblado de buenas intenciones, a muchas mujeres les cuesta discernir qué consejos son verdaderos y cuáles, puro mito. Aquí, algunos tips para aclarar el panorama.
Si bien en los embarazos de riesgo el médico puede indicar un cambio en tu plan de alimentación, si no es tu caso tu rutina no tiene por qué cambiar demasiado. Lo que sí necesitas es una mayor cantidad de ciertos nutrientes, como proteína, hierro, ácido fólico y yodo. También es importante consumir suficiente calcio.
Tomar buenas decisiones sobre tu alimentación puede ayudarte a tener un embarazo saludable y un bebé sano. Acá te damos algunas ideas para ayudarte a comer sanamente durante los 9 meses de gestación
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Qué comer durante el embarazo: qué alimentos se recomiendan y cuáles evitar
Antes de empezar, algo importante: estar embarazada no significa que se deba comer por dos, ni mucho menos que se vaya a coger sobrepeso. Se debe buscar un equilibrio para no abusar e ingerir demasiada comida, pero tampoco es sano comer de menos.
Llevar una dieta sana durante el embarazo es tan fácil como introducir en ella una cantidad básica de cereales, fruta, verdura y fibra. La única diferencia es el cuidado que hay que tener con muchos alimentos, como con las carnes crudas o mal cocidas, los lácteos no pasteurizados, el pescado crudo, entre algunas otras comidas que es mejor disminuir o evitar.
Qué es bueno comer durante el embarazo
Verduras y frutas. El plan de alimentación de cualquier embarazada debería incluir muchas frutas y verduras crudas, ya que aportan muchas vitaminas, minerales y fibras imprescindibles, así como fitoquímicos y antioxidantes. No hay ningún tipo de fruta o verdura a la que las embarazadas deberían renunciar.
Hay algunos nutricionistas que dicen que las futuras mamás no deberían consumir legumbres ni cebollas, puesto que son de difícil digestión y pueden producir malestar y gases. Sin embargo, quien las tolere bien puede consumirlas.
Las únicas prohibiciones en el caso de la fruta y la verdura tienen que ver con la elección del producto y la preparación: es importante prescindir de ensaladas y frutas cortadas en trozos ya listas y empaquetadas. También los brotes que no hayan sido cocidos, ya que pueden contener gérmenes que pueden perjudicar al bebé. Además, sólo deberían consumirse frutas y verduras si se les lava bien.
Es importante prescindir de ensaladas y frutas cortadas en trozos ya listas y empaquetadas, así como de brotes que no hayan sido cocidos, ya que pueden contener gérmenes que pueden perjudicar al bebé
Carne y pescado. La carne y el pescado contienen proteínas y brindan a las embarazadas iodo y hierro. Sin embargo, deberían evitarse todos los productos crudos, que no fueron bien cocinados o apenas fueron ahumados, sostienen especialistas. Esto incluye carnes rojas y sushi, salmón ahumado y embutidos como el salami, ya que pueden estar contaminados con gérmenes peligrosos que pueden provocar enfermedades y contracciones.
Tampoco deberían consumirse grandes cantidades de peces con mercurio, como el pez espada y deberían evitarse órganos como el hígado, que pueden contener sustancias peligrosas como metales pesados.
Productos lácteos y huevos. Las embarazadas necesitan mucho calcio. Los productos lácteos cubren bien estas necesidades. Los huevos o las comidas con huevo aportan hierro y ácido fólico. Sin embargo, no hay que consumirlos nunca crudos. Es decir, hay que evitar productos como los lácteos no pasteurizados o el huevo crudo o pasado por agua.
Embarazo: alimentación saludable sin engordar de más
Comer saludablemente significa seguir un patrón de alimentación saludable que incluya una variedad de alimentos y bebidas nutritivos.
Come una variedad de vegetales, frutas, granos integrales, productos lácteos sin grasa (descremados) o bajos en grasa (semidescremados)
Selecciona alimentos y bebidas con menos azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio (sal).
Limita los granos y almidones refinados, presentes en alimentos como las galletas, el pan blanco y algunos refrigerios y meriendas.
Si te sientes enferma, intenta comer una tostada de pan 100% integral o galletas integrales.
Selecciona refrigerios y meriendas saludables: yogur descremado, frutas, galletas integrales con queso sin grasa (descremado), zanahorias con humus, etc.
Para no ganar más peso del razonable en cada mes, lo fundamental es consumir la cantidad correcta de calorías para ti. En concreto: estar embarazada no significa que tienes que comer el doble de cantidad de comida.
Primer trimestre (primeras 12 semanas): la mayoría de las mujeres no necesitan calorías extra.
Segundo trimestre (de 13 a 26 semanas): la mayoría de las mujeres necesitan alrededor de 340 calorías extra cada día.
Último trimestre (después de 26 semanas): la mayoría de las mujeres necesitan alrededor de 450 calorías extra cada día.
Pregúntale a tu doctor o matrona (partera) cuántas calorías necesitas durante el embarazo.
Qué alimentos conviene evitar durante el embarazo
En la enumeración anterior ya fuimos mencionando algunos alimentos que las embarazadas deberían reducir o evitar. Pero podemos sumar algunas precisiones más:
¿Se pueden comer dulces estando embarazada? Esta parte es muy interesante por los tan conocidos antojos. Por supuesto que se pueden comer dulces, pero tu obstetra te dirá qué es lo recomendado en tu caso personal, de acuerdo a tus niveles de glucosa y el peso que vayas ganando. La clave, como siempre, están en la moderación. No hay que abusar de los dulces estando embarazada.
Dulces naturales: respecto a los dulces, la recomendación es ingerirlos de la manera más natural posible. Descartar o reducir lo más posible las facturas, la bollería industrial, las golosinas, etc. Lo ideal es reemplazarlas por tortas caseras, elaboradas con alimentos saludables y sustituyendo el azúcar por stevia, la harina blanca por la integral, etc.
Un buen ejemplo es el bizcocho de zanahoria: es delicioso, nutritivo y muy fácil de hacer. Eso sí, no olvides que la diabetes puede aparecer en cualquier momento si se aumenta demasiado la ingesta de dulces.
Productos elaborados y comidas rápidas. Los nutricionistas consideran que los productos elaborados y las comidas rápidas son un problema durante el embarazo, sobre todo cuando contienen aditivos como reforzadores del sabor, agregados de azúcar y colorantes.
Los expertos temen que puedan dañar al bebé aumentando, por ejemplo, los riesgos de alergia. Además, las embarazadas deben cuidar su peso, ya que el sobrepeso puede generar presión alta. Los bebés alimentados en exceso pueden causar complicaciones como partos prematuros.
Suplementos: respecto a las vitaminas, lo más conveniente es que consultes con tu médico especialista para que te desaconseje todo aquello que puede perjudicar al proceso de embarazo y al feto.
Qué bebidas se pueden tomar en el embarazo
También hay recomendaciones en cuantos a las bebidas durante la gestación. Las embarazadas deberían tomar entre dos y tres litros de líquido al día, especialmente agua y bebidas no azucaradas. Es importante renunciar al alcohol, dado que puede perjudicar seriamente el sistema nervioso central del bebé.
El café no está completamente prohibido, pero no deberían consumirse más de 300 miligramos diarios de cafeína, lo que representa una o dos tazas de café.
Se aconseja disminuir su consumo todo lo posible o sustituir los productos que acostumbramos a ingerir por otros descafeinados.
El alcohol, prohibido durante el embarazo
Al igual que el tabaco, el alcohol está más que prohibido durante un embarazo para que sea saludable, tanto en mayor como en menor cantidad. Se suele decir que una copita de vino al día es muy buena para la circulación, pero esto cambia para las mujeres embarazadas.
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