Cómo preparar kéfir y aprovechar los beneficios de la leche fermentada

Se trata de un alimento fermentado probiótico que mejora la microbiota intestinal, cuida de nuestros huesos y fortalece nuestro sistema inmunológico, entre muchos otros beneficios

como preparar kefir

El término kéfir proviene de turco keif y significa algo así como “sentirse bien”. Y nada más acertado, ya que sus maravillosos efectos son conocidos desde hace miles de años. Se trata de un alimento fermentado probiótico con gran contenido en microorganismos vivos como bacterias y levaduras, así como enzimas de alto valor que mejoran la microbiota intestinal. Te contamos cómo preparar kéfir paso a paso y disfrutar todas sus bondades.

Es originario del Cáucaso y se utiliza desde la época de los sumerios. Entonces, se decía que sus consumidores asiduos superaban los 100 años. El kéfir son unos nódulos o granos gelatinosos con un tono entre marrón y amarillo. En esos granos se encuentran millones de microorganismos como los Lactobacillus y varios tipos de levaduras que por medio de una fermentación alcohólica y láctica producen la bebida del kéfir.

Una vez ingerida esta bebida, los microorganismos se asientan en nuestros intestinos y comienza una relación simbiótica en la que ambos salimos beneficiados.

Entre los beneficios del kéfir, podemos agregar que cuida de nuestros huesos y fortalece nuestro sistema inmunológico, entre muchas otras bondades para la salud.

Cómo se prepara el kéfir

Los nódulos de kéfir pueden cultivarse en forma casera en diversos medios: agua, leche de distintas semillas o jugo de frutas. Es común el preparado a partir de leche vacuna, del que se obtiene una especie de yogur líquido, aunque los expertos coinciden en que la versión más indicada es la que se prepara en base a agua.

La preparación del kéfir es muy sencilla

En una jarra de vidrio se colocan tres cucharadas de nódulos hidratados de kéfir, 50 gramos de azúcar que activará la fermentación (idealmente, debe ser integral), medio limón entero, dos frutas secas (higos, dátiles o pasas de uva) y un litro de agua pura. Es importante tener en cuenta que el líquido no debe ocupar más de dos tercios del volumen del envase, ya que tiene que haber un espacio libre para el aire.

Posteriormente, hay que revolver con un cucharón de madera o plástico (evitar el metal), tapar la jarra con un lienzo sujetado con una banda elástica y dejar 24 horas en reposo, en un lugar templado y protegido de la luz.

Al día siguiente, se revuelve y se macera por otras 24 horas. Por último, se extraen los nódulos (que se habrán multiplicado, lo cual indica que la preparación fue bien hecha), y se exprime el limón en el líquido obtenido, que será apenas dulce y ligeramente ácido.

Qué es el kéfir

El Kéfir no es un yogur, aunque sí es leche fermentada. La diferencia radica en que, en el caso del Kéfir, hay que añadir a la leche (o al líquido elegido) un producto fermentado vivo, los nódulos o gránulos de Kéfir, que contienen caseína coagulada, levaduras y bacterias. Estas últimas son las responsables de dos tipos distintos de fermentación, por un lado, alcohólica –algo que confiere a este producto cierta efervescencia, de la que el yogur carece– y láctea.

Los nódulos se parecen a granos de arroz, de color blanco y suave aroma ácido. Primero se mezclan con la leche fresca en un tarro a medio llenar, la proporción inicial siendo la de una cucharada en un cuarto de litro de leche. Se dejan actuar los dos ingredientes de uno a tres días a temperatura ambiente entre 20º y 35º y en un lugar preferiblemente oscuro. El líquido obtenido finalmente se cuela con un chino y los nódulos se lavan y listos para volver a empezar.

Propiedades y beneficios del kéfir

  • Posee acción antiinflamatoria.
  • El kéfir tiene efecto antialérgico.
  • Promueve la regeneración del hígado.
  • Evita la formación de gases intestinales.
  • Etapas de debilidad y fatiga física.
  • Para limpiar el intestino.
  • En caso de patologías en la piel (dermatitis, eccemas…).
  • Combate las enfermedades infecciosas.
  • Evita el desarrollo de tumores.
  • Elimina patógenos peligrosos para nuestra salud.
  • Posee gran poder antioxidante.
  • Es capaz de regenerar la flora o microbiota intestinal.
  • Actúa contra la candidiasis.
  • Mejora la respuesta del sistema inmune.
  • Protege la mucosa intestinal.
  • Regula la digestión.
  • Casos de asma bronquial.
  • Evita y combate la gastroenteritis.
  • Está recomendado para la colitis ulcerosa y en general enfermedades en las que haya inflamación intestinal.

Ya sabes un poco más sobre el importante alimento, que gana popularidad en todos lados. Aunque es conocido especialmente por favorecer la salud intestinal gracias a la presencia de probióticos, el kéfir puede brindar a tu organismo muchas más ventajas si lo consumes de forma habitual. ¡Anímate a probar!

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