Inseguridad vial: ¿Sirve pensar en alcohol cero al volante?

Aunque su consumo sea un hábito ampliamente socializado y naturalizado, es una sustancia tóxica para el organismo. Atacar el problema es clave y urgente

alcohol al volante

Quienes trabajamos en terapia intensiva vemos a diario las consecuencias del alcohol al volante. En en 9 de cada 10 accidentes del fin de semana alguien tomó de más y 4 jóvenes mueren cada día en el país producto de este flagelo. Por eso la iniciativa de alcohol cero es algo que todos deberíamos alentar y que los legisladores deberían priorizar.

Atacar el problema es clave y urgente, y la sociedad empieza a entender que faltan medidas en esa dirección. En un flamante relevamiento realizado en 1.714 hogares el 87% respondió que estaría de acuerdo con una ley que no permita tomar nada de alcohol antes de manejar. La encuesta fue realizada en la Ciudad y el GBA por el Observatorio Vial de la CECAITRA (cámara que nuclea a las empresas productoras de software vial) y nos impulsa a pensar.

consumo de alcohol en menores

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Alcohol y salud

El alcohol es un enemigo "disfrazado". Y digo enemigo porque daña: tiene efectos nocivos en nuestra salud y puede ser un riesgo para tercero. Aunque su consumo sea un hábito ampliamente socializado y naturalizado, es una sustancia tóxica para el organismo. Claro que, en bajas dosis y de forma esporádica tiene efectos rápidamente reversibles (e incluso algunas bebidas, como el vino tinto, pueden tener beneficios médicos en dosis bajas), pero, cuando tomamos de más o tomamos con frecuencia tiene consecuencias indeseables sobre el organismo.

Es más: existe algo que se llama acostumbramiento. A medida que nos vamos acostumbrando a la graduación alcohólica de las bebidas, sentimos la “necesidad” de beber más para emborracharnos o para sentir eso que nos generaba el consumo. Por eso el alcohol es una sustancia que, consumida en forma periódica y prolongada, genera dependencia.

A su vez, en el consumo excesivo el cuerpo experimenta una sensación de éxtasis, frenesí o falsa euforia. Pasamos de alegría al bajón y viceversa y lo que ocurre a nivel físico es devastador, ya que perdemos la noción de nuestras acciones con la intoxicación aguda.

seguridad vial

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El alcohol al volante: muerte y discapacidad

El alcohol altera nuestro cerebro y nuestras capacidades. Por eso es uno de los factores de riesgo que mayor presencia tiene en los accidentes de tránsito. Un estudio de la Organización Panamericana de la Salud reveló que un conductor que bebe antes de conducir tiene 17 veces más riesgo de tener un incidente vial fatal.

Datos de la Dirección Nacional de Vialidad (2015) reflejan que 9 de cada 10 choques durante los fines de semana se debieron al consumo excesivo de bebidas alcohólicas por parte de los conductores involucrados.

Tras los siniestros viales se comprobó que el 89% de los conductores habían tomado más de lo permitido antes de manejar. De ese total, el 46% excedió considerablemente el límite permitido por ley.

Es estadístico, no es opinión: la muerte y la discapacidad están estrechamente relacionadas con los incidentes viales en nuestro país

Los ejemplos son muchos, y quienes trabajamos en terapia intensiva los vemos con una frecuencia alarmante: AD es un paciente de 17 anos que, el 31 de diciembre de 2014, luego del brindis, salió con su vehículo bajo efectos del alcohol. Se estrelló literalmente contra un camión que circulaba en su misma mano. Fue ingresado con politraumatismo grave, con trauma grave de cráneo, y tuvo que enfrentar varias cirugías. Quedó severamente discapacitado, con estado mínimo de conciencia y traqueotomía. El alcohol marcó su destino cuando su vida estaba arrancando.

alcohol al volante

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¿Sirve el alcohol cero al volante?

Muchos de los pacientes que ingresan a terapia intensiva son producto de la negligencia al volante, donde el alcohol y otras sustancia son un factor clave. Por eso es bueno pensar y debatir las iniciativas que impulsan la Tolerancia Cero al volante, o si es más eficiente penar más duramente a aquellos conductores que tienen niveles no permitidos por la ley actual.

Quizá valga la pena pensar en profundidad -y estudiar ejemplos de otros países- para ver si la ley de tolerancia cero logrará resolver el problema de fondo o si surge de la necesidad imperiosa de reducir la cantidad de incidentes viales provocados por conductores en estado de ebriedad. Sabemos demasiados de parches en Argentina...

Quizá la solución no sea sancionar a aquellas personas que ingieren un mínimo de alcohol al conducir, sabiendo que dichas ingestas no modifican en forma alguna su conducta al manejar, sino ser más duros con quienes exceden el límite que la ley establece con criterio científico.

El consumo de alcohol por encima de los límites establecidos debería estar tipificado en el Código Penal como un delito, puesto que quien consume alcohol en forma excesiva sabiendo que debe conducir un vehículo lo hace sin importarle las consecuencias.

Por eso, creo, es importante que las leyes sean claras y sirvan para desalentar y castigar aquellos niveles de alcoholemia que son los que verdaderamente provocan los incidentes viales, en lugar de avocamos a castigar a quienes consumen una cantidad mínima de alcohol.

Te invitamos a ver este video de Buena Vibra para crear conciencia del peligro que genera manejar alcoholizado:

https://youtu.be/7w7KIHxfkSM

Lo que debés saber sobre alcohol al volante:

  • La intoxicación alcohólica aguda o “borrachera” provoca efectos agudos sobre el sistema nervioso central. Se manifiesta de forma inicial o leve como euforia, excitación, desinhibición y conductas impulsivas.
  • Si se continúa bebiendo se pasa a la fase de intoxicación, con alteración del equilibrio, coordinación y pérdida de calor.
  • Fases más avanzadas alteran el nivel de conciencia con confusión, sueño, aletargamiento, vómitos y por último fase anestésica y de estupor.

 

  • Por Alejandro Risso Vazquez. Coordinador Médico Terapia Intensiva, Sanatorio Otamendi. Médico especialista en clínica médica y en medicina crítica y terapia intensiva. Maestrando en Economía y Gestión de la Salud.

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